La UTB presentó el libro “Mahates, de tambores y cantos”, del periodista Rubén Darío Álvarez. En el mismo espacio se cumplió la presentación del libro “Esther Forero, la caminadora”, de la escritora barranquillera Daniela Cura, quien anunció que hará una reedición de dicho volumen, tomando en cuenta la enorme acogida de la primera edición y de la significativa cantidad de admiradores que la autora de “Mi vieja Barranquilla” y “La guacherna”, tuvo en Cartagena.
Tal como estaba previsto, el pasado jueves 27 de noviembre se cumplió la presentación del libro “Mahates, de tambores y cantos”, del periodista cartagenero Rubén Darío Álvarez P.
El evento, que hizo parte de las actividades del Mercado Cultural del Caribe, tuvo lugar en el Salón Rey, de la Centro de Formación de la Cooperación Española, Centro Histórico de Cartagena.
En el mismo espacio se cumplió la presentación del libro “Esther Forero, la caminadora”, de la escritora barranquillera Daniela Cura, quien anunció que hará una reedición de dicho volumen, tomando en cuenta la enorme acogida de la primera edición y de la significativa cantidad de admiradores que la autora de “Mi vieja Barranquilla” y “La guacherna”, tuvo en Cartagena.
La charla fue moderada por el investigador y docente Federico Ochoa Escobar, en representación de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), entidad que editó el volumen “Mahates, de tambores y cantos”, que viene a ser la séptima publicación de Rubén Darío Álvarez P., pero la tercera en la que aborda la temática de la música del Caribe colombiano.

Al respecto, Álvarez explicó que su libro recoge, mediante crónicas y entrevistas, las vidas de los artistas de la subregión de Mahates, norte del departamento de Bolívar, a la cual pertenecen poblaciones como Malagana, el palenque San Basilio, Mandinga, Gamero, el casco municipal de Mahates, Evitar, San Joaquín y Pava, entre otros sectores no menos importantes.
Cada una de esas localidades ha aportado, a la música terrígena del Caribe colombiano, representantes en la música de acordeón, la gaita, el pito atravesado, el son palenquero, el bullerengue, la décima, la champeta y demás fusiones de la expresión Caribe.
“Pero lo principal —anotó el autor— es el prestigio que tiene Mahates a nivel nacional, en cuanto a la producción de percusionistas, pues son numerosos los tamboreros, maraqueros, tabliteros y guacheros que la subregión ha puesto en diferentes agrupaciones de la música de la Región Caribe.
Algunos de los artistas que hacen parte de esta producción bibliográfica son el tamborero Mingo Pimientel, el juglar acordeonista Benito Arrieta, el acordeonista Juan David “El Pollo” Herrera, el único rey vallenato que, hasta el momento tiene Mahates; el cantante Osvaldo Rojano, el decimero Alejandro Martelo, las cantadoras de bullerengue Emilia y Marta Herrera; Juana Rosada, Irene Martínez, Isolina León y Nelda Piña.
Igualmente están las agrupaciones palenqueras Kombilesa Mi, el Sexteto Tabalá, Las alegres ambulancias y el grupo Anne Swing, del cantante Viviano Torres.
Álvarez dijo tener la esperanza de que su libro sirva para visibilizar aún más la subregión de Mahates y su producción artística, a pesar de que los mismos mahatenses padecen, desde hace años, un débil sentido de pertenencia y poco aprecio por sus músicos y cantores.
“A estas alturas —añadió—, en Mahates no existe una escuela de tamboreros que se llame ‘Mingo Pimientel’; o una escuela de acordeonistas que se llame ‘Benito Arrieta’; o una escuela de bullerengue que se llame ‘Emilia Herrera’ o ‘Irene Martínez’. Y eso pasa porque el mahatense no cree en sí mismo, no aprecia lo que tiene y siempre está dispuesto a la burla, al ataque y a la ridiculización de sus propios coterráneos”.
Federico Ochoa Escobar anunció que pronto este libro estará en la Librería Nacional. Pero también se puede adquirir mediante la línea telefónica 314 5812139, con la firma del autor. Y la tienda virtual de Rincón Guapo.
A su tiempo, Daniela Cura dijo, respecto a su libro “Ester Forero, la caminadora”, que la suya fue una labor de justicia, pues la figura de esta emblemática compositora barranquillera sólo ha estado supeditada al Carnaval de Barranquilla.
“De hecho —prosiguió—, la designaron como ‘La novia de Barranquilla’, un remoquete, a todas luces, demasiado reduccionista y machista. Pero lo cierto es que la labor de Esthercita va mucho más allá de la música carnavalesca. Ella fue una magnífica gestora cultural que representó a Colombia internacionalmente e incursionó en varios géneros de la gran cuenca caribeña, datos que no siempre se mencionan”.
Aseguró que Esther Forero fue, tal vez sin saberlo, una de las primeras feministas que tuvo Colombia, en una época en la que se creía que la mujer lo único que tenía que hacer era casarse y atender un hogar, en vez de estar metida en labores masculinas, en este caso la música. Reitero que, dada la gran acogida de su libro, está pensando en una reedición, puesto que son muchos los admiradores que Esther Forero dejó, no sólo en la Región Caribe sino también en el resto de Colombia.