Cuando fui pelao, la “seño” Edilsa era enfermera, modista y maestra de kinder de los sectores: Urbanización la Villa, El Cairo y la Placita de los barrios vecinos Zaragocilla y Escallón Villa en Cartagena de Indias.
Ninguno de nosotros, que ahora, tenemos más 50 años de edad, se salvó de ser inyectado por Edilsa Cortina, recuerdo que eran unas jeringas gigantes que se esterilizaban hirviéndose con agua dentro de una cajuela.
Fue tanto el amor por servirle a la comunidad que tuvo en su casa un colegio de banquitas. Y pálmese de lo que voy a decir: Todo el talento de servicio que Dios le dio a la seño Edilsa es empírico y autodidáctico, pues su formación académica solo la recibió hasta tercero de primaria.
Pero hay más, junto con otros vecinos fundaron este parquecito, donde cada diciembre las novenas son una tradición de 45 años, gracias a la “seño” Edilsa y otras mujeres del servicio social en el barrio, el espíritu de la navidad reina en el lugar.
También, la vemos como una fiel servidora de Dios en la iglesia católica de nuestra zona. En los últimos tiempos, la casa de la “seño Edilsa”, por la amistad que tenemos con sus descendientes, es el escenario donde jugamos dominó casi todos los días.
Recientemente, nos enteramos, que la “seño” Edilsa fundó con su aporte social, hace más de 60 años, un colegio de banquitas en el corregimiento de Tierra Baja al norte de Cartagena, que hoy es un Megacologio y alberga 820 estudiantes, con un cuerpo docente y de empleados de 40 personas. ¡Cómo te quedó el ojo! Ese era un secreto que todos desconocíamos…
Para el día del maestro, el próximo 15 de mayo, toda la planta del personal del Megacolegio Institución Etnoeducativa de Tierra Baja, rendirá por primera vez un homenaje a la “seño Edilsa”, quien con su trabajo social contribuyó en la fundación de aquel colegio de banquitas que inició con unos 10 a 20 niños, rápidamente, aumentó a más 60 menores con dos aulas de clases, donde la “seño” Edilsa les enseñaba a contar, leer y escribir, entre otras materias.