Esta mañana mientras tomaba mi baño solar y la música poética de Santiago Feliú inundaba mis memorias hallé en una esquina del recuerdo al poeta Martín Salas. Y como el pensamiento, quizás es más veloz que la luz, el teléfono anunció el llamado de ese amigo…
Rodrigo Ramírez Pérez, rorro@rinconguapo.com
Contesté: “Poeta, qué poder tienes, me estaba acordando de ti y mira ahora estamos en una conversación telefónica”. Respondió: “Eso se llama poesidencia…” Tuvimos una agradable charla, donde comprendí que era necesario dejar como testigo este texto…
Particularmente, en mi inventario son muchas las amistades del romance de la poesía. A Martín Enrique Salas Ávila lo conozco hace más de 30 años. Creo que la primera vez llegó a mi frente de trabajo para invitarme a un recital. El fin era que le publicara en el periodico su evento poético. En efecto, así fue. Luego vinieron muchos encuentros hasta constituirnos en los amigos conducidos por la estética de la prosa.
Fui un discípulo de su taller de Poesía Siembra, los sábados en el Cláustro San Pedro Cláver, más fiel que novio feo, ahí estaba intentando ser poeta, pero la mayoría de los invitados me superaban en símiles, metáforas y muchas fíguras literarias…
Tiempo después cerré fila en su apuesta del Festival Internacional de Poesía en Cartagena, son 30 años llevando sobre sus hombros este encuentro de poetas en la ciudad y otras localidades vecinas. Gracias a Martín Salas conozco a poetas y poetizas de Cuba, Puerto Rico, México, Honduras, Guatemala, Panamá, Venezuela, Ecuador, Perú, Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, España, Inglaterra y de otros países.
Además de poeta…
Martín Salas es actor, abogado y promotor Leo, con 45 años de experiencia como creador, gestor y formador cultural. Este poeta es un referente en el ambiente de las artes en Cartagena y departamento de Bolívar.
Su trabajo de promoción de la lectura y cultivo por el gusto a la poesía en públicos de diversas edades ha llegado a espacios como hogares en medio del manglar en la Ciénaga de la Virgen, tiendas de barrio, buses del sistema Transcaribe, veredas, parques de la zona suroriental de Cartagena o antiguos escenarios de violencia como las poblaciones del Canal del Dique o los Montes de María.
Festival Internacional de Poesía de Cartagena
Del cual es creador y director desde el año 1995, y a través del cual ha llevado recitales y lecturas en voz alta a colegios, cárceles, barrios de las zonas deprimidas de Cartagena y veredas de difícil acceso, carentes de oportunidades y excluidas de cualquier beneficio de las políticas y programas culturales del Estado.
Este evento nació con la intención de lograr, a través de la magia y sonoridad de la palabra poética, el interés en los habitantes de las comunidades populares de la ciudad por el gusto a la literatura y lectura, a la vez que, propiciar un ambiente de paz y convivencia en dichos territorios.
En sus 30 versiones, el Festival ha logrado que más de 500 poetas del mundo y Colombia (incluidos decimeros y verseadores) presenten sus trabajos en más de 60 escenarios no convencionales de Cartagena y Bolívar. Con el lema: “Lectura en todas partes, en todo momento”, los recitales han sido enriquecidos.
Un poeta siempre joven
La versión del estado físico del poeta Martín Salas Ávila no ha cambiado, han pasado tantos años y permanece idéntico. Quizás su disciplina vegetariana y deportiva ha contribuido mucho para que se conserve como una persona de 30 años.
He visto que cuando se deja crecer la barba le delatan unas canas muy repelentes, señal de la edad madura. En líneas generales hay que preguntarle la fórmula: ¿Si mezclar poesía, comida vegetariana y disciplina deportiva son la receta para lucir siempre joven?